Itaca en la mente

"Siempre ten a Itaca en tu mente; llegar allí es tu meta, pero no apresures el viaje. Es mejor que dure mucho, mejor anclar cuando estés viejo. Pleno con la experiencia del viaje..." Constantino Cavafis

lunes, noviembre 06, 2006

Un mundo de colores II


En el país azul todo era cielo y mar en un horizonte sin fin.
Había una guerra permanente entre los hombres de piel de escamas, que vivían en el mar, y los hombres alados.
Cuando los hombres alados se cansaban de volar se posaban en el agua, lo que molestaba mucho a los habitantes marinos, que les declaraban una guerra de agua.


En el país verde el cielo eran las copas de los árboles.
Una ardilla podía recorrerlo de un extremo a otro pasando de rama en rama, siempre y cuando no se la comiera un mono verde.
Las casas estaban construidas en la parte más alta, para captar los rayos del sol.
Los árboles eran tan altos que para bajar se tardaba varias semanas.


El país café era el favorito de los vieneses.
Como siempre llovía, todos los habitantes se la pasaban en el café, pensativos y melancólicos.
Además de contemplar la lluvia romperse en los cristales de las ventanas, bebían el famoso café capuchino y chocolate caliente con una tarta de manzana a la que le llamaban “strudel”, para no confundirla con el pastel.


En el país gris vivían los conformistas.
No pasaba nada, porque nadie se arriesgaba jamás a intentar algo.
No tenían amigos, pues todos se confundían en la masa gris, como si se los viera desde un avión. Parecían puntitos y era imposible distinguir a uno de otro.

Continua